miércoles, 7 de diciembre de 2011

Sol que se desvanece. La guitarra que desafina y la verdad más falsa de todas, aquella que no para de mirarme, que ni me intimida ni se deja intimidar. La conozco demasiado bien; a ella y a sus palabras aparente y realmente increíbles. Pueden clavarse como cuchillos de afiladas hojas o acariciarte mientras duermes. E indudablemente es recíproco. Es como una sobredosis de adrenalina de la que cada vez quieres más desconociendo la cantidad que te hará volar; la cantidad que te hará morir.
Después aquello que tan desconcertante es y tan hipócrita y tan... ¿tanto? Tanto. ¡TANTO! ... "..." "..."

Vida, ¿por qué intentas tentar a mi sonrisa? ¿No sabes aún el resultado?
Todavía no puedes conmigo... ¿o sí?

1 comentario:

  1. Eres increíble. Escribes genial, como si cada una de tus frases fuesen la nota de una melodía que es bella individualmente y maravillosa en su conjunto. Cada día soy más gruppy tuyo.

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